miércoles, 20 de agosto de 2014

Palabras del Arq. Felipe de Jesús Gutiérrez G., durante su toma de protesta como Presidente del Comité Ejecutivo de la AIAM


A la vera de la memoria al Presidente Juárez, en cuyo mandato se funda en 1868 nuestra Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México, hoy con este acto, después de 146 años de trabajo gremial, …

Damos la bienvenida y agradecemos la honrosa compañía del ciudadano Jefe de Gobierno de nuestra Ciudad de México, doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa, … gracias Jefe.

Saludo al honorable presídium …

Ingeniero Clemente Poon Hung, representante del ciudadano Presidente de la República, Lic. Enrique Peña Nieto.
Arquitecto Alejandro Nieto Enríquez, subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda de la SEDATU.
Ingeniero Gustavo Arvizu Lara, presidente de la Unión Mexicana de Asociaciones de Ingenieros.
Arquitecto Guillermo Marrufo Ruíz, presidente de la Federación de Colegios de Arquitectos de la República Mexicana.
Doctor Sergio Alcocer Martínez de Castro, presidente de la Academia Nacional de Ingeniería.
Arquitecto Francisco Covarrubias Gaitán, presidente de la Academia Nacional de Arquitectura.
Colegas y amigos de la AIAM.

Compañeros asambleístas
Querida familia y amigos
Señoras y señores:

 1. ¿Qué pasaba en el siglo XIX, en 1868?: 



1.1. Los ingenieros y arquitectos.

¿En que contexto se daba el nacimiento de la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México en el siglo XIX?

Nuestro país tenía una población de poco mas de 9 millones de habitantes, era un país predominantemente rural.

En la Ciudad de México habitaban 230 mil personas, el 2.5% de la población nacional.

Restaurada la República en 1867, el Gobierno del Presidente Juárez promovía una nueva sociedad enfatizada en su afirmación universal:
la libertad e igualdad de todos los hombres ante la ley.

Dando un impulso importante a  la educación, promulga la Ley de Instrucción Pública, creando todo un sistema de centros de educación superior donde se fomentarían formas de conciencia y profesiones de donde egresarían hombres preparados para conformar una sociedad republicana, científica, abierta y democrática.

Para encargarse de construir la infraestructura técnica y productiva de este proyecto educativo, la Ley de Instrucción Pública establece por separado las carreras de ingeniero civil, cuyos estudios se harían en el Colegio de Minería, que tomo el nombre de Escuela Nacional de Ingenieros, y la de arquitecto en la Academia de San Carlos, que llevaría el nombre de Escuela Nacional de Bellas Artes; por tanto, no existía mas la carrera común de arquitecto e ingeniero civil,
El proyecto renovador dejó su sello en el espacio urbano, en las calles, en la disposición de las plazas, el empedrado, las alamedas, en fin, en la transformación de la imagen de la ciudad.
Los ingenieros y arquitectos participaron activamente en la construcción material de la nueva nación: desde el diseño de la ciudad capital, hasta las instalaciones ferrocarrileras, la construcción de puentes, canales y caminos al interior de la República.
1.2. En la esfera pública de los ingenieros y arquitectos …
¿Quiénes somos?
Integrados por largos periodos, de fructífero intercambio y mutuo apoyo, de interrelación cotidiana en la comunidad de alumnos y maestros, en un ambiente transformador de la vida nacional, es como los ingenieros y arquitectos fundan nuestra muy distinguida y centenaria agrupación, la primera en América Latina, la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México, el 24 de enero de 1868, en el Salón de Actos de la Academia de San Carlos, participando 35 socios y siendo electo como primer presidente, Francisco de Garay, fungiendo como testigo de honor el Gobernador del Distrito Federal, Juan José Baz.
Del intercambio de ideas y generación de propuestas se enriqueció su publicación oficial, denominada Anales de la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México, integrada por 14 volúmenes, la cual constituye una fuente documental importante para el estudio de la ciudad de México.
Respecto a …
1.3. La ingeniería y la arquitectura del siglo XIX.

Observamos entre las importantes obras de ingeniería que se ejecutaron en el ámbito de la ciudad capital, las orientadas a resolver los frecuentes efectos de las inundaciones, que al ser una cuenca natural sin salida a las 430 mil hectáreas de área superficial, fue necesario decidir la realización de imponentes obras de drenaje para conducir el agua fuera del valle de México, entre ellas la del “Real Desagüe de Huehuetoca”, o el “Tajo de Nochistongo”, dirigida por Enrico Martínez.

De igual significancia para el país, encontramos diversas obras ferroviarias que permitieron comunicar importantes ciudades del territorio nacional y, con ello, transportar personas y mercancías entre regiones distantes.

En los campos de la Arquitectura, en el siglo XIX se construyeron iglesias, edificios y bellos Palacios, como el Postal o el de las Bellas Artes; en materia de Urbanismo, al desbordarse el crecimiento del centro histórico,  se desarrollaron diversas colonias, como, Bucareli, Santa María, Guerrero, San Rafael, Morelos, así como el emblemático Paseo de la Reforma que dio estructura a la ciudad.


Ahora bien …
2. ¿Qué pasa hoy?, en el siglo XXI

en cuanto a …
2.1. Los ingenieros y arquitectos

Según datos oficiales en el país son alrededor de 250 mil ingenieros civiles y mecánicos electricistas y 165 mil arquitectos. Contando para su formación académica con 104 escuelas de Arquitectura y un poco mas de 230 escuelas de ingeniería.

En cuanto a la … 

2.2. Organización gremial

La Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México ha sido precursora de la creación de colegios de ingenieros y arquitectos en el territorio nacional, a partir de la promulgación de la Ley de Profesiones en el año de 1945, así como de la posterior integración de federaciones y academias de Ingeniería y Arquitectura, con las que mantiene un vínculo estrecho de trabajo intergremial.

La Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México desde hace 55 años, por acuerdo del Presidente Adolfo López Mateos, ha sido la responsable de integrar al patronato que selecciona entre los mas destacados ingenieros y arquitectos mexicanos, a los Premios Nacionales de Ingeniería y de Arquitectura, otorgados por el Gobierno Federal.

Habiéndose premiado a profesionales de una amplia trayectoria y trascendencia para la vida nacional, como: José Villagrán García, Pedro Ramírez Vázquez, Agustín Hernández, José María Gutiérrez, Teodoro González de León, Ricardo Legorreta, Francisco Serrano o Enrique García Formentí, entre otros destacados arquitectos, así como a: Bernardo Quintana, Leandro Rovirosa, Daniel Díaz Díaz, Javier Jiménez Espriú, Daniel Reséndiz, Gerardo Ferrando o Fernando González Villarreal, entre otros connotados ingenieros.

Además de constituirse en una agrupación intergremial que articula las formaciones, experiencias y aportaciones de las diversas ramas de la Ingeniería y la Arquitectura, otra de las fortalezas de la Asociación es su carácter nacional, contando con representaciones en las entidades federativas, disponiendo de una base solida al abordar temas comunes de incidencia nacional, pero, también, en la actuación específica en los diversos ámbitos locales de nuestro país.

Con respecto a …

2.3. la ingeniería y arquitectura del siglo XXI:
la infraestructura y el desarrollo urbano.

Reconocemos que la dimensión territorial del desarrollo nacional, es el ámbito común de actuación profesional de la Ingeniería y la Arquitectura, sobre el que tienen incidencia mediante la formulación y ejecución de planes, proyectos y programas, tanto de las grandes infraestructuras y equipamientos de impacto regional, como: presas, carreteras, puertos, ferrocarriles, aeropuertos, suministro de electricidad y telecomunicaciones; pero también en lo concerniente a la construcción de vivienda, redes, equipamientos, vialidades y sistemas de transporte, de nuestras ciudades -el invento más importante y más complejo de la Historia del hombre-, en palabras de Edward Glaeser.
Las ciudades en el mundo, según datos de la Organización de las Naciones Unidas, manifiestan una clara tendencia de concentración de la población en grandes metrópolis; ya que, mientras la población mundial duplicó su tamaño en 2.7 veces entre 1950 y 2010, los habitantes de las ciudades mayores a un millón aumentaron en 7.5 veces su tamaño.
México comienza el siglo XXI con una sociedad principalmente urbana; en las ciudades se concentra alrededor de tres cuartas partes de la población. Según datos oficiales recientes, en la actualidad nuestro país cuenta con una población de 120 millones de  habitantes –mas de trece veces la existente en 1868- y en la megalópolis del valle de México habita un 30% de la población nacional; aportando cerca del 42% del Producto Interno Bruto del país. El 26% de los habitantes reside en otras zonas metropolitanas, el 16% en ciudades intermedias y el 28% en localidades de menos de 15 mil habitantes.

Durante los últimos 30 años, la expansión territorial de las ciudades se dio a un ritmo de 7.4% anual, mientras que la población urbana lo hizo a una tasa de 2.7%, reflejando con ello un modelo de ciudad discontinuo, disperso y de baja densidad, no sustentable socioeconómica ni ambientalmente.

Un dato paradójico es que, mientras  entre el año 2000 y el 2012 se incorporaron 150 mil hectáreas de suelo alrededor de las ciudades exclusivamente para construir viviendas, numerosos sectores urbanos centrales, han sido paulatinamente abandonados, convirtiéndose en espacios vacíos en medio de la ciudad, mientras paradójicamente millones de personas tienen que cruzar toda la ciudad para ir a sus trabajos.

México se encuentra en una etapa avanzada de su transición demográfica, en donde los grupos de edad de 15 a 59 años están experimentando el mayor crecimiento; este “Bono demográfico”, constituye una oportunidad histórica para la realización de grandes inversiones y la reducción de la pobreza, de lo contrario se podría convertir en un pagaré demográfico que cobraría sus dividendos mediante el aumento del subempleo y desempleo en una sociedad en pleno envejecimiento.

En la mayoría de nuestras ciudades, alrededor del 80% de la población se moviliza diariamente en transporte público. En los últimos 10 años, la tasa de crecimiento del parque vehicular fue de un elevado 9% anual. El 80% corresponde a automóviles que resuelven la movilidad del 20% de la población.

Por lo expuesto, es imprescindible para alcanzar condiciones de habitabilidad y prosperidad en nuestras ciudades, un cambio de modelo territorial, que mediante procesos de regeneración urbana integrada, encause el crecimiento conforme a un concepto compacto, promoviendo la densificación sobre una base de conectividad existente y futura, mejorando las condiciones de sustentabilidad urbana; pero también, mediante un concepto policéntrico que distribuya en el territorio la oferta equitativa en las oportunidades de empleo y servicios; con una visión de la planificación fundada en la búsqueda del máximo aprovechamiento que ofrece la vitalidad de la ciudad actual.
Ítalo Calvino decía, “Las ciudades son un conjunto de muchas cosas: memorias, deseos, signos de un lenguaje; son lugares de trueque, …
En la Asociación de Ingenieros y Arquitectos, nos preguntamos …
¿Cómo participar en la prosperidad de nuestras ciudades?, ¿Cómo re-significar esta palabra?.
Por ello, respaldamos la propuesta del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, ONU-Hábitat, respecto a un nuevo enfoque de la prosperidad holística, integrada, que ayude en la redefinición necesaria de la agenda de políticas urbanas que, a nivel nacional y local, propicien que nuestras ciudades sean conducidas hacia futuros urbanos prósperos económica, social, política y ambientalmente.
La ciudad del siglo XXI, deberá estar enfocada en la gente, adecuando los marcos de la planeación urbana, jurídicos e institucionales, para que se conviertan en instrumentos de bienestar y prosperidad.
¿Cuáles son las condiciones esenciales y los elementos que se requieren para que una ciudad prospere o para el bienestar de la población?.
El concepto de ciudad próspera de ONU-Hábitat, considera el desarrollo equilibrado de los siguientes ejes estrategicos:
_Productividad, una ciudad próspera contribuye con el crecimiento económico por medio de la productividad, generando el ingreso y el empleo que permitirán estándares de vida adecuados para toda la población.
_Desarrollo de Infraestructura, una ciudad próspera despliega la infraestructura urbana –hidro-sanitaria, movilidad, servicios urbanos, tecnologías de información y comunicación- adecuados para sostener a la población y a la economía; son los cimientos de la prosperidad.
_Calidad de vida, las ciudades prósperas proporcionan los equipamientos urbanos –educación, salud, recreación, espacio público, seguridad, etc.- que se requieren para lograr mejores estándares de vida, permitiendo a la población aumentar al máximo el potencial individual.
_Inclusión social y equidad, una ciudad es próspera únicamente en la medida en que la pobreza y la desigualdad son mínimas y se asegura la participación cívica.
_Sustentabilidad ambiental, la creación y la redistribución de los beneficios de la prosperidad no destruyen ni degradan el medio ambiente, propiciando la sustentabilidad urbana.
¿Cuáles son los factores que generan un ambiente favorable para  conducir a las ciudades hacía la prosperidad?, son:
_Una planeación y administración urbanas eficaces, que conduzca el potencial de transformación bajo un nuevo modelo de ciudad, que provea claridad y flexibilidad normativa, del otorgamiento expedito de permisos, de provisión de infraestructura y servicios.
_Una coordinación inter-institucional, que articule y sintonice a todas las dependencia y entidades, mediante procesos integrados de toma de decisiones.
_Un sistema que genere oportunidades equitativas para todos, mediante la utilización de políticas redistributivas que den prioridad a los grupos y las áreas con bajos ingresos.
_La participación de la sociedad civil, tiene el potencial de construir capital social, conducir a un mejor diseño de proyectos urbanos y permitir que las preocupaciones de los ciudadanos se incorporen en las estrategias de desarrollo.
_Funcionarios locales electos, que garanticen una mayor distribución de beneficios a sus representados.
_Ambiente comercial favorable, que atraiga inversiones, genere empleos y mejore la productividad.
_Acceso a servicios básicos, que proporcionen mayores beneficios en la calidad de vida de la población.
_Movilidad y transporte públicos, masivo es esencial para el movimiento multimodal eficiente de gente y bienes dentro y entre ciudades.
_Inversión en la generación de conocimiento e innovación, que desencadene el potencial no desarrollado y vincule a todos los sectores productivos en la mejora de las condiciones de vida de la población.

Ciudadano Jefe de Gobierno, colegas ingenieros y arquitectos …
Pitágoras decía: “El hombre es la medida de todas las cosas … el hombre es el principio y fin de todo”
Por ello, la síntesis de todas las dimensiones de la prosperidad de nuestra ciudades debe ser el elevar la calidad de vida del ciudadano, razón y meta de la implementación de las políticas públicas.
En todo ello esta empeñada la participación y compromiso de los ingenieros y arquitectos de nuestro país, … este es nuestro desafío y … oportunidad.

¡Muchas gracias!
México, D.F., a 24 de julio de 2014.